Laberintos caseros a nivel de expertos

Si tienes hijos, sobrinos, primos pequeños e incluso gatos o perros  y no sabes cómo hacer que pasen un rato muy divertido te propongo una idea muy fácil de confeccionar y que hará de tu tiempo y el de los más peques, una auténtica atracción.

Laberinto infantil con cajas

A todos los niños les gustan los laberintos y qué mejor que fabricar uno casero para tenerlo en  el patio de casa siempre al alcance de ellos. Simplemente hay que reunir un número considerable de cajas de cartón –dependiendo de la amplitud y de la dificultad del recorrido- y unos parches de plástico y celofán para poder aunar los cartones.

Le puedes dar la altura que desees pero piensa que es recomendable saber qué está ocurriendo dentro del laberinto para no perderte ningún detalle cuando el jugador esté manos a la obra. Cuando ya están todos los cartones cortados con el mismo patrón, es necesario juntar dos láminas para que así el soporte del juego sea más resistente. Con ayuda de los parches de plásticos y de celofán podrás unir todas las piezas del puzzle. Para que su aspecto sea más original que el de la foto, podemos darle una capa de pintura o forrarlo con goma eva del color que más te gusta y decorarlo con dibujitos o incluso con flechas equívocas que confundan al jugador.

Una manualidad económica y muy sencilla de llevar a cabo con la que alegrar el día a los más aventureros que nunca paran quietos en casa, tan solo reutilizando cajas de cartón a nivel de un auténtico experto.