Botas navideñas con fieltro

El fieltro es un material que puede darte muchísimo juego durante las próximas semanas, ya que es un material económico con el que se pueden hacer muchísimas manualidades navideñas.

Hoy te proponemos realizar unas botas: para adornar la casa, para dejar caramelos a los más pequeños en su interior… ¡Tú decides qué uso darle!

Hemos elegido los tonos rojo y verde, porque son muy propios de estas fechas, pero no olvides que otra de las ventajas del fieltro es que lo puedes encontrar en muchos colores.

Material: fieltro rojo y verde, tijeras, pegamento para tela, aguja e hilo.

Paso 1. Copiamos la silueta de la bota en el fieltro y la recortamos.

Paso 2. Hacemos lo mismo con la tira rectangular que servirá de adorno a la parte de arriba de la bota y con el árbol. Nosotros hemos optado por elegir el mismo color para adorno y árbol y uno diferente para la bota, pero es cuestión de gustos.

Paso 3. Repetimos los pasos 1 y 2 para que nos salgan dos botas, dos adornos y dos árboles. Con estas piezas haremos una única bota, así que si quieres hacer más, recuerda que siempre tendrás que cortar dos piezas de cada.

Paso 4. Cosemos las dos piezas de la bota y le añadimos una pequeña tira para poder colgarla cuando esté terminada.

Paso 5. Pegamos los adornos rectangulares en la parte de arriba, dejando la piececita para colgarlo por fuera.

Paso 6. Pegamos los árboles y ya está, solo falta colgarla.

Nos encantan este tipo de manualidades: esas que son sencillas pero dan un toque especial al sitio al que se dirijan. ¡Haz la prueba y cuéntanos que tal!

¿Quieres usar el fieltro para algo menos decorativo? ¿Un regalo, quizás? Pincha aquí y elige la propuesta que más te guste.

Fundas de fieltro para libros

Esta manualidad es perfecta para uno mismo o como regalo. Los que disfrutan de la lectura saben que llevar un libro de un sitio a otro puede desgastarlos. Por eso, una funda es la solución ideal para protegerlo y, como dijimos hace unas semanas, el fieltro es un material que se trabaja fácilmente y que da muchísimas posibilidades.

Material: fieltro de colores, regla, tijeras, alfileres, aguja e hilo y, en caso de que quieras decorar la funda, botones, cuentas, retales, etc.

Paso 1. Abrimos el libro para el que vamos a realizar la funda y medimos su ancho y alto. Sumamos 2,5 centímetros (tanto en ancho como en alto) y cortamos una pieza de esas dimensiones.

Paso 2. Para la cara interna cortamos dos piezas de fieltro adicional de la misma altura y 2/3 del ancho del libro cerrado.

Paso 3. Unimos con alfileres el recorte principal y las dos piezas. Las cosemos usando hilo de algodón por los bordes.

Paso 4. ¡Ya lo tenemos! Solo necesitamos introducir el libro.

Si quieres decorarlo, entre las muchas posibilidades que hay, puedes:

  • Recortar formas con fieltro y coserlas.
  • Agregar botone, cuentas o retales.
  • Hacer bolsillos, poner una pieza pequeña para guardar el bolígrafo, un cierre… ¡Tú pones el límite a tu imaginación!

En caso de que optes por añadir detalles, es recomendable ponerlos antes de coser las piezas que servían para el interior de la funda. ¡Disfruta de la lectura!

Pon un toque de color con un broche de fieltro

¿Quién nos iba a decir que unos trocitos de tela podrían dar tanto juego? El fieltro es un textil no tejido en forma de lámina cuya característica principal es que para fabricarlo no se teje. A su favor cuenta con que es un material barato, fácil de cortar y coser, que se puede encontrar en muchos colores y tiendas y que puede dar ‘otro aire’ a tus prendas.

Quizás por eso los broches realizados con este material tuvieron un auge impresionante hace unos años: parecía que no hubiera chaqueta, camiseta o bolso que no estuviese decorada con un broche de fieltro.

Y es que solo necesitas elaborar una plantilla (hay muchísimos patrones en la red), trasladarla al fieltro y cortar. Para unir las distintas piezas puedes usar aguja e hilo o pegamento para tela. Sencillo, ¿verdad?

Pues mira qué cosas más apañadas puedes hacer: ahí tienes dos propuestas con flores. El grado de complicación lo decidirás tú; puedes empezar por creaciones más básicas y, según vayas cogiendo práctica, meterte a otras más elaboradas. Lo dicho, internet puede ser una fuente de inspiración, pero si tienes madera de artista, atrévete a  crear tus propios diseños.