Reciclando frascos: portavelas

Se termina la mermelada y llega el momento de decidir: “¿Tiro el frasco? ¿Lo guardo, porque me puede servir para guardar aceitunas, pan rallado…? Venga, lo guardo”. Si esto te suena, es posible que tengas un frasco (o dos, o tres…) de más  guardado en algún armario de la cocina.

¿Y qué tal guardar velas? Ya sabes que nos encanta reciclar, así que nuestra propuesta de hoy es convertir esos frascos desaprovechados en originales portavelas, ¡es muy fácil!

Material: frascos de vidrio, lana, pintura en spray y velas de té (las pequeñitas).

Paso 1. Limpiamos los frascos para que cojan bien la pintura.

Paso 2. Enrollamos la lana alrededor de los frascos (al gusto) y la sujetamos bien haciendo un nudo.

Paso 3. Colocamos los frascos boca sobre una superficie plana protegida con papel de periódico y los cubrimos con la pintura en sray. No conviene utilizar un color muy oscuro, porque el resultado sería menos cálido.

Paso 4. Dejamos secar durante 3 o 4 horas, retiramos el hilo y listo. Solo necesitas poner una vela en su interior y colocar tu nuevo portavelas donde más te guste.

Fácil, ¿verdad? Seguro que, al ser un trabajo hecho a mano y por ti, tiene una luz especial.

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