Como ordenar tu espacio

Muchas veces el tener más sitio en una casa grande provoca que, al final, tengamos más cosas, acumulemos más objetos y ropa sin pensar en el espacio que realmente gastamos o si estos son necesarios. Sin embargo, la realidad es que mantener el orden de nuestro hogar es lo que realmente hace que las personas puedan encontrar una relativa paz.

Si quieres averiguar el mejor modo de que tu casa mantenga la calma, además de ahorrar tiempo y dolores de cabeza para ver donde meter cada cosa, sigue estos consejos.

Conserva lo que necesitas

Manten solo que realmente sea necesario y lo que te hace feliz. No acumules objetos que solo por consumismo ni guardes pensando en el ¿y sí?. En este caso, una de las soluciones más eficaces es la de la caja de un año, aquellos obejotos sobre los que tengas duda, metelo en una caja y si en un año no la has echado en falta, tirala.

Guarda las cosas en su sitio

Cuando llegues, no tires las cosas en el primer sitio que encuentras, déjalo en su sitio, ya sea el bolso, la cartera o los cascos. Esto también te permite poder mantener despejadas las superficies planas como mesas, encimeras…

Recoge

Dedica mínimo 15 minutos al día, en una hora más o menos fijada. Lo ideal y más recomendable es realizarlo antes de salir de casa por marcharse sin preocupaciones, al igual que ordenar antes de meterte en la cama, pues te permitirá poder descansar sin pensar en todo lo que tendrás que hacer cuando te levantes.

Ropa

Este apartado lo podemos dividir en dos. El primero de ellos consta en mantener las prendas en su sitio, métela en el armario según la limpies o en el cesto cuando sea para la lavar, evitando acumularla en espacios necesarios.

Por otro lado, se recomienda reducir al máximo el número de prendas de vestir, siendo uno de los números recomendados el de 33.

Dona

Sigue el mantra de “una cosa entra, dos salen“. Una idea para dejar de acumular objetos innecesarios en tu hogar y liberar espacio a la par que cumples un buen acto. No tires aquello que todavía puede servir, dónalo. Permite que otros reutilicen lo que ya no usas o quieres.